Un lugar seguro

Tengo un lugar seguro. Una fortaleza. Un lugar donde estoy cómodo conmigo mismo y donde el trato con la gente está limitado al punto de mi comodidad. Todo es perfecto. Armonía interna y externa. El problema es cuando algunas personas intentan avanzar esa barrera. No lo hacen con malos motivos ni con maldad sino que tal vez sus límites de la barrera son más amplios que los míos. Ahí es cuando me llevan a un punto de incomodidad e insatisfacción total, porque intento complacer a el otro para no quedar tan anti-humano. Quién sabe porque esa necesidad de que el otro se sienta complacido cuando el único que importa que se sienta bien soy yo… Sueno egoísta, pero sí uno no se hace sentir bien, quién lo va a hace?